Consejos para reparar tu piel ¡Luce perfecta!

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Consejos para reparar tu piel ¡Luce perfecta!

Cualquier momento del año es bueno para reparar e hidratar nuestra piel, pero posiblemente es ahora, a puertas del Otoño, cuando nuestra piel más necesita de una ayuda extra para volver a lucir sana y perfecta tras unos meses de calor que, además de estropear en ocasiones nuestro pelo, también resecan la piel.

Por si fuera poco, seguro que sois muchas las que en los meses de invierno  volvéis a ver sufrir vuestra piel. Con el frío intenso la piel se agrieta y pierde elasticidad, algo que se acentúa más si no hemos realizado una buena reparación de nuestra dermis.

¿Cómo sé si mi piel está deshidratada y tengo que repararla?

Dejemos los mitos a un lado y hagamos especial hincapié en una verdad muy clara: todas las pieles se deshidratan y pueden deshidratarse. Olvidemos aquello de que las pieles grasas no se deshidratan nunca ¡Es falso!

Es importante recordar que en las pieles rasas el brillo de la piel suele ir asociado al nivel de grasa, no tiene por qué indicar deshidratación. Sin embargo, hay otros síntomas visibles que no suelen fallar…

Si nuestra piel empieza a escamarse y/o mostrar tirantez ¡Está pidiendo hidratación a gritos! También lo notaremos en la rugosidad de la piel.

5 Cosas a evitar cuando tenemos la piel deshidratada.

Cuando ya tenemos el diagnóstico de piel deshidrata y nos disponemos a empezar a reparar nuestra piel, hay una serie de cosas que debemos evitar para no empeorar su estado…

  1. Secar la piel totalmente al aire (mejor secar ligeramente y con cuidado con una toalla).
  2. Cambios bruscos de temperatura (¡ojo con el aire acondicionado y/o calefacción).
  3. Depilación o exfoliación en las zonas afectadas.
  4. Exceso de maquillaje (si la zona afectada es la cara).
  5. Jabones agresivos

Consejos para recuperar la salud de nuestra piel

Aunque durante todo el año deberíamos tener una rutina de cuidados para nuestra piel, cuando lo que necesitemos sea repararla, esta rutina debe estar más presente que nunca. No hay que olvidar que la piel es el envoltorio de nuestro cuerpo, un envoltorio visible en todo momento.

  • Beber mucha agua. Por simple que parezca, es fundamental. El agua ayuda la hidratación de nuestra piel.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada. También aquello que comemos afecta nuestra piel. El consumo de ingredientes naturales, sobre todo frutas y verduras, ayudará a una mejor salud de nuestra piel.
  • Usar una buena crema hidratante ¡a eso nos referíamos con lo de tener una clara rutina de cuidado, a una serie de productos que no pueden faltar en tu día a día! Sin embargo, cuando tu piel necesita una ayuda extra, productos como la crema súper hidratante Tiagén hará que tu dermis se recupere más rápidamente.
  • Especial atención a los productos que usamos en la ducha. Ya hemos comentado antes que evitaremos los productos potencialmente agresivos. Pero además debemos aprovechar la ducha para potenciar la hidratación de nuestra piel; productos como el aceite de ducha Oleogel, que contiene aceite de oliva (un gran hidratador natural), nos ayudarán en nuestro cometido.

Esperamos que con estas pautas que os hemos dado ya sepáis cómo poder reparar e hidratar vuestra piel para los próximos meses. ¡Recordad que la piel es el espejo del alma! 😉